Hogar, dulce hogar

Artículo original publicado en Atavist el 29/03/2020.

Este mes se cumplieron 15 años desde la salida en Europa de una de las consolas portátiles más relevantes de la historia: Nintendo DS. Con títulos como Nintendogs o  Brain Training lograron penetrar en el mainstream sin contemplaciones, ampliando su público objetivo a cualquier franja de edad. Su campaña promocional ayudó, gracias a rostros tan queridos como los hermanos Muñoz (Estopa) o Amparo Baró.

No tuve ninguna DS original, pero un año después, en una de los mejores veranos que recuerdo, llegó a mis manos una reluciente Nintendo DS Lite. Esta revisión de la consola era más ligera, con un aspecto más pulido y con un color (blanco en mi caso) mucho más agradable. En esas vacaciones pude disfrutar de la nueva generación de Pokémon, en la magnífica edición Perla, el juego que me reenganchó a la saga tras un pequeño parón al saltarme los remakes de la primera edición.

No creo que este sea el espacio para hablar sobre mi relación con la saga “de los Pikachus”, es un relato demasiado extenso, pero digamos que, desde que me regalaron una GameBoy Color junto al Pokémon Rojo siendo un renacuajo, nuestros caminos han compartido rumbo. Esto afecta tanto a la saga principal, como a los distintos títulos con una apuesta algo diferente, véase Stadium (1 y 2), Snap, Colosseum, Pinball, años después Ranger y, la mejor de las vías secundarias, Mundo Misterioso.

A finales de 2006 Nintendo lanzó al mercado Pokémon Mundo Misterioso Equipo de Rescate Rojo (para GameBoy Advance) y Azul (Nintendo DS), dos ediciones para no dejar colgados a aquellos que aún no habían dado el salto generacional. El diseño de la portada era precioso y muy significativo, ya que las dos carátulas se complementaban en un único artwork que se asemejaba con la doble pantalla de la DS, siendo la de abajo la correspondiente a la GBA, de la misma forma que la ranura para sus juegos se encontraba en la parte de debajo de la consola.

Este entrañable título tuvo años después una continuación con Pokémon Mundo Misterioso Exploradores del Tiempo y de la Oscuridad (la edición que escogí), una propuesta fantástica, con una historia mejor, más extensa y más profunda, además de unos cambios sutiles para perfeccionar una fórmula ya de por sí fabulosa. No pude jugar a Exploradores del Cielo, pero sí a Pokémon Mundo Megamisterioso, la edición de 3DS. Debo reconocer que fue una decepción para mí. Regresaba a esta saga que tantos buenos momentos me había dado y me encontré un título farragoso y carente de la libertad que me transmitían las ediciones anteriores. Además, la nueva propuesta estilística tampoco me convenció. 

Pese a este mal sabor de boca, no hay que perder la esperanza. A poco tiempo de su estreno, Nintendo sorprendió con el tráiler de este Pokémon Mundo Misterioso Equipo de rescate DX, un remake 1:1 de la primera edición, pero con un apartado gráfico renovado. Me produjo sentimientos encontrados, pero no pude resistirme a uno de los videojuegos más reconfortantes y adorables que he tenido la suerte de jugar. Decidí darle una oportunidad y, una vez hechas las presentación y tras 24 horas explorando las distintas mazmorras, podemos empezar a hablar del juego.

Cómo se juega a Mundo Misterioso

Los juegos de la saga Mundo Misterioso se parecen, en cierta medida, a la rama principal. Hay que recorrer mazmorras debilitando a los pokémon que te dificulten el avance, para ello, cada pokémon aliado dispone de cuatro movimientos (con su correspondiente relación de tipos y las sinergias que esto genera) y existen múltiples objetos que consumir durante la aventura. No obstante, aquí no hay un mundo predefinido, ya que, como buen roguito (término acuñado por @cecilos), cada nivel de cada mazmorra cambia cada vez que se visita. La generación procedural del mapeado permite que se mantenga la intriga y el espíritu aventurero en cada incursión.  

Antes de proseguir, se antoja necesario hablar del Donphan en la habitación. ¿Qué es lo que hace tan especial a esta saga? No es ningún spoiler, pero sí un elemento nuclear tanto para el juego como para su historia. Todos los Mundo Misterioso comienzan con un test, una retahíla de cuestiones destinadas a definir tu personalidad, hacerte dudar sobre cuestiones vitales que jamás habías tenido en cuenta o, simplemente, elegir qué pokémon encarnarás durante tu aventura.

Casualidades del destino (o no), tanto en el Equipo de rescate azul como en este DX me ha “tocado” el mismo pokémon: Charmander. No me voy a quejar, fue mi primer inicial en Pokémon Rojo y siempre he sido de esos fans que disfrutan de todo sin mayor problema, pero que en el fondo de su corazón siguen adorando a Charizard por encima de todo. Para que la experiencia mantuviera la resonancia con aquella primera vez, escogí a Squirtle (sí puedes elegir quién será tu compañero de viaje), como hace catorce años.

Cada día despertamos en nuestra base, un humilde espacio (al principio) que no tiene más misterio que hacerte sentir en casa al despertarte en una cama que puedes considerar tuya. Al salir, tu compañero acude raudo a tu encuentro y puedes moverte con libertad por el pequeño poblado pokémon en el que habitas. Convives entre pokémon, pero éstos han adoptado un sistema laboral que permite al jugador acceder a una tienda de objetos, una consigna para aligerar tu limitada bolsa, un banco para viajar seguro y otros establecimientos destinados a mejorar tu nivel o aumentar los aliados potenciales a reclutar. ¿Reclutar para qué? Pues para tu equipo de rescate, por supuesto.

En equipos de hasta tres pokémon afrontaremos las distintas misiones que aceptemos. En cada territorio puedes acometer varias a través de los distintos niveles, ya sea rescate de pokémon que se han perdido o no tienen fuerzas para seguir, encontrar objetos especiales o acompañar a tu cliente hasta el encuentro con otro pokémon. Para ello, solo hay que avanzar a través de las escaleras que se encuentran en algún punto de cada piso. ¿El problema? El mapa de cada piso es invisible hasta que lo recorremos, solo se ve qué hay en aquellas salas y pasillos que hayamos recorrido.

Existe la opción de reclutar a otros pokémon dentro de una mazmorra, de tal forma que el aquel Geodude que casi te debilita pase de enemigo a aliado durante tu aventura. Si dispones de un territorio ideal para él, una vez acabada la misión puedes aceptarlo en tu equipo y contar con él en cualquier otra misión. En esta edición he tenido la sensación de poder contar con más aliados que en las anteriores, algo muy útil para os enfrentamientos contra jefes finales.

Podría extenderme explicando en qué consisten las distintas habilidades, cómo cambiarlas, la utilidad de según qué objetos… pero solo serviría para dar una imagen muy distinta de lo que representa la esencia del título. Por muchas capas que tengan sus mecánicas, se trata de un videojuego sencillo y agradable para los recién llegados. Es más, esta edición es aún más sencilla que las anteriores, con ciertas decisiones destinadas a facilitar la aventura.

Tras cada visita a un territorio, acudimos frente a Mensajeros Pelipper, donde los clientes agradecidos nos entregaran las recompensas prometidas, además de una cantidad de puntos que aumentarán nuestro rango como equipo de rescate. Conseguir un nuevo rango nos permitirá portar más objetos en la bolsa o alojar a más aliados en los territorios de los que dispongamos. Una vez consigamos las recompensas, un sueñecito y a por otra misión.

La nueva apuesta estética

Debo ser sincero, con el corazón en la mano, no me entró por los ojos la nueva propuesta estilística. Tampoco lo hizo la anterior edición, la verdad. Esa distancia entre juego y jugador estuvo cerca de evitar que lo jugara, pero quise darle una oportunidad. Y menos mal que así fue, porque este estilo de acuarela le sienta de maravilla. Hagamos efectivo el manido (y erróneo) dicho de una imagen vale más que mil palabras:

En todas las fases del juego puedes pararte a contemplar las vistas con el mismo interés que un jubilado ante una obra y el resultado será el mismo: total fascinación. No necesita exhibir músculo para lograr su objetivo, es capaz de calentarte por dentro con este estilo tan idóneo para retrotraerte a tu infancia. Un auténtico viaje al centro de tu corazón.

Una localización excelsa

Un aspecto clave para el desarrollo del juego radica en los pequeños detalles. Puede que el humor resulta demasiado infantil para muchos, pero lo que es incuestionable es la buena labor de localización que exhibe este título. No se limita a traducir el texto original, sino que va un paso más allá adaptando todo aquel juego de palabras que encaje con el castellano. Es el típico aspecto de un juego que suele pasar desapercibido cuando está bien hecho, pero que puede destrozar la experiencia jugable de ser fallido. A continuación dejo una serie de ejemplos, vinculados de forma indisoluble al pokémon en sí que pronuncia la frase:

Ojo, spoilers
La historia

La historia principal dura lo suficiente como para satisfacer sin saciar al jugador, permitiendo que aún persista cierto apetito aventurero para proseguir con la aventura tras los créditos finales. Jugando con mucha calma, sin ninguna derrota, a mí me ha llevado veinticuatro horas alcanzar la pantalla de fin.

En este juego no encarnamos a un pokémon cualquiera, sino a un humano que ha despertado convertido en pokémon. La adorable criatura que nos encuentra se convierte en nuestro compañero y juntos formamos un equipo de rescate para ayudar a quien lo necesite. Las misiones principales conducen a un punto de giro curioso. Mientras el mundo se ve asolado por determinados desastres naturales, la opinión pública cree que el culpable es  nuestro personaje, por lo que toca huir en pos de algo o alguien que demuestre nuestra inocencia.

En menos de diez horas, con mucha calma repito, habrás vencido a los tres pájaros legendarios de la primera generación y, si todo va bien, demostrado tu inocencia. El siguiente paso nos lleva a la tercera generación, primero rescatando al mejor equipo del lugar de las garras de Groudon y después dirigiéndote a la misión final para salvar el mundo.

Es una historia simple pero efectiva, sabe qué contar y no da más vueltas de las necesarias. El final está a la altura, consiguiendo incluso emocionar al jugador gracias a una música tan sencilla como preciosa.

Después de un pequeño respiro para asimilar la cinemática final, nos espera un postgame repleto de opciones. Desde reclutar a los jefes finales a visitar nuevos territorios. Para afrontar los nuevos desafíos, podremos contar con cierta ayuda propia de la saga Pokémon: la evolución. 

Valoración

Pokémon Mundo Misterioso Equipo de Rescate DX es un juego ideal para aquellos que no conozcan la saga y quieran introducirse en una aventura contenida, sencilla, entretenida y reconfortante. No obstante, es un título aún mejor para aquellos jugadores con bagaje emocional pokémaníaco. Aquellos que duchos en el uso de las semillas revivir y las manzanitas, aquellos cuya tienda de confianza esté regentada por dos camaleones (nunca, NUNCA, robes a un Kecleon en mitad de una mazmorra) y, sobre todo, aquellos que disfrutan cumpliendo misiones por el mero hecho de ayudar a la gente y compartir un día de aventuras con otras criaturas adorables.

Puede que no haya quedado muy claro qué hace especial a esta saga, pero me reconforta saber que incluso una pluma experta como la de Paula García opina algo parecido a lo que trato de transmitir:

Me comentaba un compañero el otro día que da la sensación de que cuando a la gente le gusta Pokémon Mundo misterioso siempre es un sentimiento muy potente. Que en general no es que nos agrade sin más, sino que nos flipa, y eso hace muy difícil explicar a los demás cuál es exactamente su encanto.
Paula García en Eurogamer

Si podéis, dadle una oportunidad. Si bien es cierto que estos meses parece que la fiebre isleña de Animal Crossing va a opacar todo, la fórmula de dicho título también permite probar otras opciones casi tan agradables y entretenidas como este Pokémon Mundo Misterioso Equipo de rescate DX.

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